Sede Canónica

Nuestra Hermandad reside canónicamente, desde que se fundó en 1987, en la Parroquia de Nuestro Padre Jesús y San Sebastián (Templo de San Sebastián) que fue fundada en 1957 con el nombre de Parroquia del Santo Cristo,  erradicaba en la Iglesia del Convento de La Limpia Concepción de  las Madres Mercedarias, siendo la segunda de nuestra localidad y contando con una amplia feligresía. Años más tardes se erigirían la Parroquia de la Santa Cruz y la Parroquia de Nuestro Padre Jesús, debido al crecimiento de la población que se produjo en nuestro municipio en los primeros años de la década de los sesenta.

El primer cura–párroco de la nueva parroquia loreña fue el pileño don Jesús Domínguez Gómez que a su vez se convirtió en el  promotor del nuevo templo. Don Jesús mantuvo su ministerio sacerdotal en Lora hasta el 24 de julio de 1963 cuando fue designado párroco de la Parroquia del Santo Cristo don Isidoro Gálvez Rodríguez.

Años más tardes, concretamente en 1977, don Jesús fue nombrado  Obispo de la Diócesis de Coria – Cáceres; pastor muy querido por sus diocesanos, desempeñó cargos de Administrador apostólico de la diócesis de Badajoz y de Plasencia en distintos periodos, asimismo, perteneció a la Comisión de Pastoral, Clero y apostolado Seglar, dentro de la Conferencia Episcopal Española hasta su muerte en el año 1990.

El Templo que don Jesús Domínguez quiso levantar nunca se concluyó. Son muchos los indicios que nos llevan a pensar en la majestuosidad del proyecto que  planteara el arquitecto Barquin; edificio de planta basilical y de enormes dimensiones, pues tiene 942 metros de planta y 21 de altura.

La Iglesia posee interesantes candelabros realizados por María del Carmen Rey y una imagen de María Inmaculada de los talleres de Granda de Madrid .La fachada principal; sobria y blanca, se ubica en la avenida de Santa Ana. Actualmente existe otra segunda puerta situada en la colindante calle San Rafael.

 Las obras en el nuevo templo continuaron bajo los muchos años que don Isidoro se mantuvo en Lora. Tras su marcha en septiembre de 1971, es nombrado el 31 de octubre de 1971 cura encargado de la Parroquia, don Juan de la Cruz Bocardo Rivas, que por entonces ocupaba el cargo de cura – párroco de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.

No sabemos con exactitud cuando la Parroquia cambia su nombre, según investigaciones realizadas en el Archivo Parroquial, el cambio de denominación hubo de tener lugar en el primer lustro de la década de los 60, cuando según los libros parroquiales la Parroquia del Santo Cristo pasó a denominarse Parroquia de San Sebastián.

El día 13 de febrero de 1972 toma posesión como Cura – Párroco de nuestra Parroquia don Antonio Ramírez López siendo testigo del nombramiento los párrocos don Carmelo Díaz Simón, don Francisco Granados Ruedas, don José Herrera Rodas y don Juan de la Cruz Bocardo Rivas, por aquellos años Arcipreste de Lora. En los primeros años de su ministerio sacerdotal, la Parroquia se traslada al nuevo templo, que desde entonces se convirtió en el corazón del barrio de la Huertecilla. Hasta su fallecimiento , en 2013,Don Antonio Ramírez residía en el barrio, ejerciendo como capellán del Convento de la Limpia Concepción.

Sería  con don Antonio cuando la Junta Promotora de la Hermandad y Cofradía de Nazarenos en su Entrada en Jerusalén y María Santísima de la Paz decidiera que ésta radicara en el Templo de la Huertecilla. El párroco actuó, desde el principio, muy activamente en la fundación de la corporación, la cual le agradeció tanto esfuerzo con el honor de ser el hermano número 1 de la Hermandad.

Desde que la Hermandad se asentó en la Iglesia de la Avenida de Santa Ana han sido muchos los trabajos realizados para mejorar el edificio. Durante esta época se construye  una pequeña capilla para albergar a los titulares de la Hermandad, también se modifica el zaguán del templo donde se levantan a ambos lados un despacho parroquial y otra sala que actualmente ocupa la Hermandad y, por último, la Hermandad lleva a cabo la renovación de los salones parroquiales.

Los problemas de salud impidieron a don Antonio continuar con su labor al frente de la Parroquia, y el 14 de febrero de 1997 se firma por parte del Señor Cardenal – Arzobispo de Sevilla, don Carlos Amigo Vallejo el Decreto de Unificación de las Parroquias de San Sebastián y de Ntro. Padre Jesús de Lora del Río, con sus respectivas feligresías que comprendían los barrios de Ntro. Padre Jesús, El Barrero y La Petra, y en el núcleo urbano, la demarcación limitada por la acera derecha de la calle Colón, acera  izquierda de las calles José Montoto y Roda Arriba, acera izquierda de la avenida Marcos Orbaneja, calle Cádiz, avenida de Madrid en ambas aceras hasta la altura de las casas número 19 y 20, avenida de Portugal, llano de Jesús y avenida del Castillo hasta su confluencia con la calle Colón, y también todo cupo que delimitan las carreteras de Alcolea, Constantina,  La Puebla de los Infantes y Peñaflor, incluido el Poblado de Setefilla y excluido el Santuario de Ntra. Sra. de Setefilla, que continúa bajo la jurisdicción de la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción.

A fines del mes de septiembre de 2002, llega a la nueva Parroquia, el párroco natural de Lora del Río, don Pedro Pérez Serrano. Durante su ejercicio de párroco pasó los Sagrados Titulares de la Hermandad al presbiterio para que Nuestros Titulares presidieran el culto diario, intentando que la Iglesia de San Sebastián fuera más acogedora e invitase a la oración. Animó e impulsó la Pastoral de la Salud, la catequesis y otros servicios pastorales. También se vió enriquecida con la presencia de los diáconos D. Jesús Donaire Domínguez, D. Adrián Ríos Bailón, D. Antonio Vergara González y D. Agustín Ortega Ortés y por la presencia de seminaristas en la etapa pastoral.

En septiembre de 2006 llegó a la Parroquia de Nuestro Padre Jesús y San Sebastián don José Ángel Martín Domínguez, quien a su vez se convirtió en Director Espiritual de nuestra Hermandad, al igual que sus predecesores. Este joven sacerdote con voluntad, ilusión y ganas de trabajar, se estableció en nuestra oblación con la misión de hacer que la iglesia de San Sebastián renaciera de sus cenizas. Su nombramiento como párroco de Ntro. Padre Jesús y San Sebastián, trajo consigo un giro radical en la tranquilidad de la feligresía, desempolvando aquellos planos ideados por don Jesús, e iniciando una campaña con la que obtener fondos para la rehabilitación del templo.

El día 22 de abril de 2012, el Sr. arzobispo, D. Juan José Asenjo, dedicó la iglesia parroquial de San Sebastián y consagró su altar. Lo hizo en el transcurso de una Eucaristía concelebrada por el Sr. vicario de zona, D. Marcelino Manzano, el Sr. párroco, arcipreste de Lora del Río, D. José Ángel Martín, dos de los párrocos anteriores, D. Antonio Ramírez y D. Pedro Pérez, y un buen número de sacerdotes de la Archidiócesis.

Durante la ceremonia, que comenzó pasadas las 19.30 horas en un templo lleno de feligreses, se hicieron los ritos propios de la dedicación de una iglesia, de los más ricos de la Liturgia: la aspersión con el agua, la oración de dedicación, la unción del altar y de las paredes con el Crisma, la incensación del altar (con un brasero) y del pueblo y la iluminación de la iglesia. La coral de Espartinas solemnizó la celebración con sus cantos. Al finalizar, D. José Ángel Martín tuvo unas palabras de agradecimiento a todos los que han colaborado en la realización de la obra, y D. Juan José descubrió un azulejo conmemoratorio de la efeméride.

Con la terminación de esta fase de rehabilitación que culminaba en la dedicación y consagración de la iglesia parroquial de San Sebastián se finalizó el presbiterio, el retablo del altar mayor, otros retablos laterales, el techo, los arcos de las capillas, las vidrieras, la iluminación y la pintura. Estas obras se sufragaron gracias a la colaboración de la Archidiócesis y al trabajo y a los donativos de la feligresía.

En septiembre de 2014, D. Santiago Gómez Sierra, obispo auxiliar de Sevilla bendijo el nuevo complejo parroquial de San Sebastián.

En esta última fase se ha habilitado el coro, enlosándolo y dotándolo de la instalación eléctrica (donado por la Hermandad), se ha culminado la fachada principal con la espadaña que alberga las campanas , y se ha construido el complejo parroquial que incluye la vivienda del párroco, aulas donde se impartirán catequesis y se celebrarán reuniones, tendrá aseos y una sede para Cáritas parroquial.