Extracto del pregón de Setefilla Díaz Rodríguez, 17 de marzo de 2013

0

DOMINGO DE RAMOS

 

Y por fin llegó. Llegó el día que comienza nuestra Semana de Pasión. Llegó el Glorioso domingo de Ramos. ¿No os pasa que hablar del Domingo de Ramos es hablar de alegría? Para mí desde luego que si. Hace su estación de penitencia mi Hermandad de Nuestro Señor Jesucristo en su Entrada en Jerusalén y María Santísima de la Paz….Nuestra Borriquita.

¿Habrá cosa más humilde que un borriquillo como trono de Nuestro Moreno? Pues así se nos presenta en Lora este Cristo que quita las tapaderas del sentío en el momento de abrir las puertas del templo.

Es día de alegría, de chiquillos nerviosos por estrenar o reestrenar su túnica blanca. Un ambiente tan especial, tan de mirar al cielo una y otra vez para que no se vaya ni un rayito de sol…un ambiente en definitiva que tan bien han sabido impregnar sus Juntas de Gobierno.

El año pasado hicisteis veinticinco años de vuestra fundación. Veinticinco años ya para recordarnos que la grandeza de nuestro Señor es tan infinita que aparece en un pollino sentado y traernos la tan ansiada Paz que todos necesitamos en todos los rincones de nuestra Lora.

Aunque mi generación es mayor, muchos de mi edad hemos visto crecer esta Hermandad junto a nosotros. Recuerdo esas primeras paellas que hacía un grupo de jóvenes por la plaza de la Mercadería…siempre recordaré esta frase….”niña que voy a hacer una paella “pa” los muchachos que están intentando sacar la borriquita, que me lo ha pedío Enrique…ese muchacho que también sale de costalero…”el Chiquitillo”…po no tiene …. ni ná el chiquitillo…”

Cuanta gente que quiero hay en esta hermandad…empezando por dos chavalillos que sacaron el primer paso a la calle como costaleros…mi hermano y mi primo Diego, que traían loca a mi abuela vendiéndoles papeletas cuando formaron parte de la Junta. Enrique, Antonio Jesús, Sete, Presen….en fin…esa gente que quiero que han sabido transmitirme, tanto a mi como a muchísima gente, ese amor tan incondicional y a lo largo de tanto tiempo, que ellos sienten a estas benditas Imágenes.

Después de esto no queda otra que decir que ¡Bendito el día que os dio por dar forma a esta bendita idea que no hace otra cosa que darnos la alegría necesaria para afrontar una semana llena de pena y pasión.

No hace falta que lo diga de nuevo, este Cristo…ufff….. esa mirada serena, ese temple en el rostro, es en definitiva el de la resignación, porque solo El sabía lo que le esperaba.

Su madre de la Paz detrás de él. ¿Habrá nombre más bien puesto a una Dolorosa? Al mirar esa carita de Virgen Niña, esa angelical dulzura, su delicadeza celestial…sólo evoca una cosa…Paz.

Un milagro en la Huertecilla

todos los Domingos de Ramos

al ver en la calle esta maravilla

y en donde Jesús es alabado.

Ramas de olivos y palmas

llenan los rincones de este barrio

junto con nazarenos de túnicas blancas

anuncian lo que ya es sabido

Que montado en un borrico aparece

como un hombre cualquiera

Nuestro Moreno, el Hijo de Dios,

Jesús de Galilea.

Pero párate ahí Jesús,

date la media vuelta

que detrás viene tu Madre

a aliviar esta condena.

Con tu Paz, Soberana,

con tu Paz, mi Reina,

Virgen niña de mi pueblo

de la Huertecilla entera.

De blanco y en plata envuelta

reluciendo tu belleza

aunque diciéndonos a todos

que por dentro llevas tu pena.

Recorréis el pueblo entero

enseñando vuestra grandeza

y a las once de la noche,

cuando termina la estación de penitencia

Diremos todos a una..

¡Un año entero queda

para ver a nuestra Burra

por nuestras calles Loreñas!

Compartir.